Trabajo Intermitente en la CDMX

Fecha: 28/5/2020

Fuente: Imagen de Ocean Jiang en Unsplash

Esquema 4×10

El esquema de Trabajo Intermitente, conocido como 4×10, se plantea como una transición de la cuarentena a la apertura total de la economía. Consiste en realizar 4 días de trabajo presencial y 10 días de reactivación de la cuarentena. La premisa científica es que el “periodo de latencia” (el tiempo que transcurre entre la exposición y el poder infectar a otros) del SARS-CoV-2, virus que ocasiona la enfermedad Covid-19, es de 3 días en promedio. Si durante los 4 días fuera de casa una persona contrae el virus, transmitiría la infección a las personas con las que posteriormente realice la cuarentena. Esto limitaría significativamente el total de contagios en la población (Fuente: Instituto Weizmann de Ciencias de Israel).

Esquema 4x10 Trabajo Intermitente
Fuente: Instituto Weizmann de Ciencias de Israel.

Una variante del esquema consiste en dividir en dos grupos a la población, aislados uno de otro, y llevar así a la economía a actividad continua semanal; serían semanas de 4 días a 50% de la intensidad.

Esquema 4x10 variante Trabajo Intermitente
Fuente: Instituto Weizmann de Ciencias de Israel.

Trabajo Intermitente en la propuesta de la CDMX

La principal preocupación de las autoridades de la CDMX es la sobresaturación de la capacidad hospitalaria. El sistema de semáforos que guiará la reapertura y las distintas medidas para transitar paulatinamente hacia la apertura, busca evitar que el sistema médico se desborde. De acuerdo con la última información, la capital del país permanecerá en semáforo rojo, por lo menos, hasta el 15 de junio.

En el Plan Gradual hacia la Nueva Normalidad en la CDMX, las autoridades señalan que “se promoverá la evaluación de esquemas alternativos de trabajo”. Específicamente plantean que, bajo semáforos naranja y amarillo, se podría implementar el esquema 4×10. También mencionan que evaluarán este esquema con los sectores de cada industria y dejan la puerta abierta a encontrar medidas alternativas para establecimientos que “no puedan cumplir con éste”.

Es posible afirmar que la industria comparte el objetivo prioritario de cuidar la salud de los habitantes de la ciudad con el Gobierno de la Ciudad de México; ha reconocido también la flexibilidad descrita en el mismo Plan Gradual para adaptar las medidas a lo que sea posible llevar a cabo.

El 4×10 es una propuesta ambiciosa para reactivar la actividad económica más rápidamente de lo que se lograría si permanecen las restricciones actuales. No obstante, para los diversos sectores económicos será determinante evaluar sus beneficios respecto de los costos que implica parar y arrancar actividades intermitentemente. En algunos sectores puede, de entrada, ser financieramente inviable.

En la mayoría de los sectores económicos una parte de las actividades que se llevan a cabo podrían fácilmente adaptarse al esquema 4×10 sin grandes costos asociados, las labores administrativas principalmente. En el sector industrial, son pocas las empresas en las que el esquema 4×10 funcionaría para todas las áreas y en las que pueda ser aplicable para todo el personal sin generar costos altos asociados. Por ejemplo, para las empresas de fabricación en el sector metal-mecánico no sería financieramente viable llevar a cabo actividades intermitentemente.

Tomando en cuenta la composición de la industria en la Ciudad de México, sería conveniente que las autoridades establezcan el esquema 4×10 por tipo de actividad dentro de cada empresa y no de manera general por tipo de sector. Así se podría aplicar este esquema al 100% en aquellas actividades en las que el costo de implementar 4×10 no sea prohibitivo.

Para el resto de las actividades, sería necesario establecer esquemas alternativos con protocolos estrictos de sanidad que cumplan los requerimientos de las autoridades para lograr beneficios similares al 4×10. Ejemplos de ello sería la regulación en el uso de transporte público, es decir que solamente una fracción de los empleados pueda utilizarlo mientras que para el resto las empresas tendrían que proveer mecanismos alternos. Esto es funcional toda vez que las empresas de la industria tienen la capacidad de vigilar el cumplimiento de los ordenamientos de la CDMX por parte de sus trabajadores.

Hacia la reapertura económica

Aunque la teoría detrás del esquema 4×10 es sólida, su implementación puede llegar a ser, en la práctica, sumamente compleja. Llevarlo a cabo de manera exitosa tomaría tiempo y un periodo largo de aprendizaje para las empresas, los trabajadores y el propio Gobierno de la CDMX.

La transición entre semáforo rojo y verde actualmente se estima en 3-4 meses; es un periodo demasiado corto para definir, implementar y evaluar el esquema 4×10.

Para las autoridades sería más atractivo que el 4×10 funcione correctamente para un subconjunto de la plantilla laboral (labores administrativas, por ejemplo), que tratar de implementarlo en todos los sectores no estratégicos. Esto podría significar continuar avanzando en el control de la pandemia al tiempo que la actividad económica se restablece. Mientras que para las empresas sería conveniente enfocar recursos en mantener el cumplimiento de las medidas de sanidad complementarias en las áreas en donde no sea viable interrumpir actividades de manera escalonada e incentivarlo en las que sí.

La definición de los lineamientos para la implementación del Plan Gradual en los días entrantes será clave para que la industria evalúe los mecanismos que implica este esquema, toda vez que se mantiene el planteamiento de que nos aproximamos a los escenarios con semáforo naranja y amarillo. Para aquellos sectores en donde no sea viable operativa o financieramente, el diálogo con la CDMX será fundamental para plantear medidas alternativas que contribuyan también a que la economía local se reactive mientras se prioriza la contención de la pandemia.

Elaborado por: Carlos Pérez Verdía y Mariana Esquivel