Vicepresidente: la decisión clave de Biden

Fecha: 22/04/2020

Fuente: KPBS

En su elección para candidato vicepresidencial, Biden no puede equivocarse, ya que necesita conquistar alguno de los sectores en los cuales aún no cuenta con un apoyo generalizado si su intención es consolidar una ventaja significativa frente a Trump.

Joe Biden, virtual candidato demócrata para la presidencia estadounidense,anunció el 22 de abril que su campaña estaría trabajando con un “comité de selección” para definir quién lo acompañará en la boleta como aspirante a la vicepresidencia, decisión que daría a conocer, a más tardar, el 1 de mayo. Desde hace varias semanas, Biden se había comprometido públicamente a que elegiría a una mujer para que lo acompañe en la fórmula, cuestión que reduce considerablemente la lista de los prospectos más viables a obtener la candidatura vicepresidencial.

            Es importante recordar que la elección del candidato vicepresidencial, más que una decisión basada en compatibilidad ideológica con el candidato presidencial, es, esencialmente, parte de un esfuerzo político de vital importancia estratégica que busca reforzar la posición del candidato frente a sectores del electorado ante los cuales la campaña no ha sido tan exitosa. Por esta razón, es probable que Biden busque emparejarse con alguna figura que represente más cercanamente los intereses del ala progresista de su partido, concesión que podría haber sido acordada con Bernie Sanders a cambio del respaldo de este último hacia Biden la semana pasada.

            Sin embargo, la elección vicepresidencial no siempre es una decisión que sigue una clara lógica electoral. Por ejemplo, en 2016, Hillary Clinton sorprendió a más de uno al elegir al poco conocido senador Tim Kaine, quien, a pesar de estar posicionado un poco más a la izquierda que Clinton, no era el candidato ideal para atraer los votos de los sectores más progresistas del partido demócrata, ni tampoco estaba los suficientemente diferenciado de ella, en términos ideológicos, como para convencer a los indecisos en la elección general.

            Habiendo contemplado lo anterior, Biden y su campaña tienen un par de opcionesque, lógicamente, atraerían apoyo desde la izquierda, y que además son buenas opciones debido a su popularidad a nivel nacional, así como también hay unos cuantos nombres de mujeres más moderadas que podrían ser viables. En caso de inclinarse por alguien izquierdista, quizás la opción más clara es la senadora por Massachussets Elizabeth Warren, quien, después de Bernie Sanders, tenía la agenda más progresista del amplio campo de candidatos demócratas a la presidencia. También desde la izquierda se encuentra Stacy Abrams, excandidata a la gubernatura de Georgia que ganó popularidad a nivel nacional por su lucha contra la supresión de los votantes en aquel estado y que, cabe mencionar, es afroamericana, una cuestión cuya importancia no debe de ser menospreciada. Más hacia el centro, la senadora californiana Kamala Harris, también afroamericana, sería otra opción viable, ya que se encuentra significativamente más a la izquierda que Biden, sin caer necesariamente en la definición de progresista, lo cual podría contribuir a no alienar a quienes apoyan a Biden por su apariencia moderada y centralista. Finalmente, debido a sus recientes confrontaciones con el presidente Trump, Gretchen Whitmer, la moderada gobernadora de Michigan, ha adquirido vasta atención mediática a nivel nacional y se ha convertido en un símbolo de la lucha de los gobernadores demócratas por obtener más apoyo por parte de la federación; además, su estado, considerado bisagrapor no tener un electorado con una clara inclinación partidista y el cual Trump ganó en 2016, es clave para definir al ganador en la elección en noviembre, lo cual la convierte en una potencial candidata a la vicepresidencia.

            Dada la actual naturaleza prácticamente estática de la campaña presidencial, como consecuencia de la crisis por el coronavirus, esta decisión por parte de Joe Biden será de vital importancia para reanimar los ánimos entre la base demócratay, si su elección es acertada, para convencer a algunos indecisos de sumarse a su campaña. Biden se enfrenta a una decisión sumamente compleja, ya que debe de elegir entre una candidata considerablemente izquierdista (como Abrams o Warren) que logre atraer a los demócratas progresistas con el riesgo de alienar a algunos moderados, o la inversa, elegir a una moderada (como Harris o Whitmer) que no ahuyente a los moderados pero que difícilmente levantará apoyo en la izquierda demócrata.Ahora bien, quizás el exvicepresidente se incline por alguna otra opción, menos conocida, como lo hizo Clinton, y decida que será él, primordialmente, quien busque aquellos apoyos que aún le faltan. Sin importar a quién elija, esta es la decisión más importante que el candidato debe de tomar de aquí a noviembre y, si quiere consolidar su ventaja sobre Trump, tiene un margen nulo para equivocarse.

Elaborado por: Álvaro Herrera Gardea